O povo de Deus, na época do profeta Malaquias, estava cansa- do e desanimado, achando que não valia mais a pena continuar confiando no Senhor. Quantas vezes nós nos sentimos exatamente assim? Parece que dá tudo errado na nossa vida e Deus parece tão longe e distante. No livro de Malaquias, Deus queria curar o desânimo com algu- mas promessas bem especiais: “Quando chegar o dia que estou preparando, eles serão o meu próprio povo” (Ml 3.17). Deus disse que as pessoas seriam o seu povo. Olhando para a história bíblica, nós percebemos que ser povo de Deus era ter um privilégio espe- cial. Era contar com o seu cuidado e proteção, e também ter todo o necessário para o corpo e para a alma. Ele também falou do dia que vai chegar. Aqui somos lembra- dos do tempo que o próprio Deus tem para fazer as coisas, que é diferente do nosso. Às vezes, nós nos precipitamos, queimamos etapas. Outras vezes, esperamos demais e perdemos boas opor- tunidades. Deus não é assim. Ele tem o tempo certo para fazer as coisas, conforme os seus planos e propósitos. Para nós, o desafio é esperar o tempo de Deus, que é sempre o tempo certo. Deus disse também que teria compaixão e nos fornece uma fi- gura muito bonita: a relação entre pai e filho. A palavra sugere não somente um sentimento, mas uma ação efetiva para aliviar o sofri- mento. Certamente o maior ato de compaixão que Deus teve por nós foi enviar seu Filho Jesus para morrer na cruz e, dessa forma, aliviar o peso da nossa culpa e do nosso pecado. Quando o cansaço e o desânimo nos atacarem, lembremos que somos o povo de Deus, que ele tem seu próprio tempo e que ele se compadece de nós, nos ama, nos fortalece e anima. Oremos: Querido Deus, como o povo do Antigo Testamento, às vezes ficamos cansados e abatidos. Precisamos muito de ti. Fortalece-nos e anima-nos por meio da tua palavra e das tuas promessas. Por Jesus. Amém. Flávio Luis Hörlle
El pueblo de Dios en la época del profeta Malaquías estaba cansado y desanimado, sintiendo que ya no valía la pena seguir confiando en el Señor. ¿Cuántas veces nos hemos sentido exactamente así? Todo parece ir mal en nuestras vidas y Dios parece tan lejano y tan lejano. En el libro de Malaquías, Dios quiso curar el desánimo con algunas promesas muy especiales: “Cuando llegue el día en que me preparo, ellos serán mi propio pueblo” (Mal 3:17). Dios dijo que el pueblo sería su pueblo. Al mirar la historia bíblica, nos dimos cuenta de que ser pueblo de Dios era tener un privilegio especial. Era tener su cuidado y protección, y también tener todo lo necesario para el cuerpo y el alma. También habló del día por venir. Aquí se nos recuerda el tiempo que Dios mismo tiene para hacer las cosas, que es diferente al nuestro. A veces nos apresuramos, quemamos pasos. Otras veces, esperamos demasiado y perdemos buenas oportunidades. Dios no es así. Tiene el momento adecuado para hacer las cosas de acuerdo con sus planes y propósitos. Para nosotros, el desafío es esperar el tiempo de Dios, que siempre es el momento adecuado. Dios también dijo que tendría compasión y nos da un cuadro muy hermoso: la relación entre padre e hijo.La palabra sugiere no solo un sentimiento, sino una acción eficaz para aliviar el sufrimiento. Ciertamente, el mayor acto de compasión que Dios haya tenido por nosotros fue enviar a su Hijo Jesús a morir en la cruz y así aliviar la carga de nuestra culpa y pecado. Cuando el cansancio y el desánimo nos atacan, recordemos que somos el pueblo de Dios, que él tiene su propio tiempo y que tiene compasión de nosotros, nos ama, nos fortalece y nos anima. Oremos: Querido Dios, como la gente del Antiguo Testamento, a veces nos cansamos y abatimos. Realmente te necesitamos. Fortalécenos y aliéntanos con tu palabra y tus promesas. Por Jesús. Amén. Flávio Luis Hörlle
Asegúrese de cumplir con las reglas de redacción y el idioma de los textos que traducirá. Una de las cosas importantes que los usuarios deben tener en cuenta cuando usan el sistema de diccionario Traductor.com.ar es que las palabras y textos utilizados al traducir se guardan en la base de datos y se comparten con otros usuarios en el contenido del sitio web. Por esta razón, le pedimos que preste atención a este tema en el proceso de traducción. Si no desea que sus traducciones se publiquen en el contenido del sitio web, póngase en contacto con →"Contacto" por correo electrónico. Tan pronto como los textos relevantes serán eliminados del contenido del sitio web.
Los proveedores, incluido Google, utilizan cookies para mostrar anuncios relevantes ateniéndose las visitas anteriores de un usuario a su sitio web o a otros sitios web. El uso de cookies de publicidad permite a Google y a sus socios mostrar anuncios basados en las visitas realizadas por los usuarios a sus sitios web o a otros sitios web de Internet. Los usuarios pueden inhabilitar la publicidad personalizada. Para ello, deberán acceder a Preferencias de anuncios. (También puede explicarles que, si no desean que otros proveedores utilicen las cookies para la publicidad personalizada, deberán acceder a www.aboutads.info.)